jueves, 12 de febrero de 2015

El Hermano Loco y la Hermana Infernal

Ambos son hijos del diablo. Él llora el hambre del mundo, gotas de vida que se desvanecen, degollando a los campesinos inocentes, matando niños, por un pedazo de pan, orgullo, envidia, gula, todo es parte de su enorme círculo es su maldición, su condena perpetua. Ella es la euforia de la guerra, asesinando sin razones, sólo el gusto por la sangre mueve su negro y podrido corazón, ese odio alimenta al mundo opuesto, al no mundo, a su sombrío padre. Son los gemelos sin alma, vagan con rencor hacia los que una vez llamaron "débiles". Eso me hace reflexionar una cosa, ¿acaso ellos nos han domado? ¡Oh! Triste humanidad que funde en fracasos que sólo hacen mal a ellos mismos ¿es que acaso no lo ven ustedes? ¡Inútiles! Somos los hijos del bajo mundo. 


Él con ojos de oro, ella con ojos de plata, sólo son designios de la vida recordando al pobre mundo sus riquezas. El chico de ojos de sol ha empezado a llorar de nuevo ¿quién se habrá suicidado? ¿quién habrá sido abandonado por los demás? Su hermana lo calla con furia; alguien cometió homicidio, alguien odia si razón alguna. No sean todos tan torpes ¿acaso no ven a los pequeños hermanitos? Ellos están en cualquier lugar, hogar, al tocar, tocar.... Corazones por supuesto, pues su corrosivo y venenoso toque son las plagas de la humanidad, pobres de nosotros, el rebaño de dios. ¡Oh! Salvarnos, salvarnos, salvarnos de nuestra absoluta estupidez, es que enserio compañeros, camaradas ¿acaso no lo entendéis? Nosotros fuimos los que dimos vida a los hijos de Satanás. 


Ahora yo invoco a los gemelos del mal, el sol y luna negros, por favor díganos lo que tengan que decirnos mis precioso infantes habladnos sobre el mal. 
— ¡Ah! Qué desperdicio, amado fuego que llegas por la vida y no por la muerte. Aquí amigos míos, mi nombre no se lee, pues no existe, para que aprendamos de mi, canten seis veces los pecados cometidos por ustedes. No soy un caballero chico, soy un rey enorme, pierdo el apetito con el dulce vino del amor, ¿acaso no hay ya corazones rotos? Entonces sean dementes animales de dos patas, bailen por lo ricos y coman por los pobres ¡A ustedes ni les interesan! Seamos todos payasos en mi corte del mal, felicidad bastarda mis queridos, al diablo la utilidad. 
— ¡Ya cállate la boca! Que el cerezo floreció querido hermano, el dulce ámbar de tus ojos metálicos demuestran aún la indeseable esperanza, desquiciado menester. Nuestra sangre, más letal que el mercurio, ustedes la adoran, me río de ustedes, búrlense de mi, pues yo soy la semilla añeja de la tierra, sus diferencias a mi me dan igual, mátense los unos a los otros, esa es la ley de este infierno, manifiestenla y háganla real.  


Dulces niños olviden y duerman ya, esto puede no valer nada, lo sé es sólo la humanidad. Aún cuando el cruel invierno ruge con su máxima furia, me gustaría ver que un techo se construye entre todos. Dejemos a un lado a el Hermano Loco, demencia del alma, cáncer del corazón, rechacen a la Hermana del Infierno, odio puro, maldad y sosiego de aquello que a la destrucción va, presten me atención, puede que sea un simple mendigo, traten de llevar la paz, el amor, la igualdad, aunque dejando eso a un lado, veo en este planeta al río estigia, se acerca caronte llevándose todo a su paso.— Me siento en una fría roca a pensar.— ¿Esta especie acaso aún se puede salvar? 



Escrito por: Raúl Cerón Mesa
Edición y Correcciones: Lina M. Galvis

miércoles, 28 de enero de 2015

El Duque y las Abejas

Ubicada al norte de Londres, había una gran mansión, algo vieja pero, en ella resaltaba un hermoso y gran jardín, que siempre, en el cual cada año la Primavera, con su trompeta dorada, inundaba de vida y alegría a todo ser que estuviese en ese jardín, en especial, a las abejas, vestidas de amarillo y negro. La abejas eran las encargadas de polinizar todos los árboles, arbustos y flores de aquel jardín, en especial, el rosal rojo de la difunta madre del joven duque, quien vivía en aquella enorme mansión y  tenía tan solo catorce años.

- Que bello nos ha quedado el jardín. - Decían las abejas deleitándose con la música de la Primavera. Pero en eso se escucharon unos pasos rápidos que se dirigían directamente hacía el jardín, era el joven duque y al parece estaba con los ojos llorosos.- ¡Los odio a todos!- Vociferó el duque.- ¡Odio este jardín, odio a los estúpidos animales, y odio este maldito clima!.- Hubo un repentino silencio, la música de la Primavera y el zumbar de las abejas se detuvo de sopetón. El duque se dejó caer al suelo llorando y repitiendo incesante las mismas palabras de odio una y otra vez.
Un aire de tristeza rápidamente se esparció por el jardín, las abejas se quedaron perplejas y murmuraban entre ellas:

- No nos quiere.
- Cretino.
- ¿Por qué dijo todo eso?
- Creo que debemos dejarlo e irnos.

Así pues las abejas se fueron y el jardín cayó en una gran depresión. Conforme pasaron los meses, el Invierno anunció su llegada, tocando su triste violín de plata, invitando a sus hermanos, los Copos de Nieve, a entrar en el aquel jardín. El blanco de la Nieve cubrió todo el jardín y la Escarcha danzando pintaba de plateado los arboles y arbustos. El último en llegar fue el Gran Viento, vestido de pieles de Rusia, quien llegó con todas sus fuerzas.

El duque se sintió aun mas triste, ya que la belleza su jardín desapareció y el rosal de su madre ya había muerto. - Me siento triste. Porque mi madre no está y lo que me quedaba de ella, también se ha ido, pero está vez, ha sido mi culpa.- Su agudo llanto, llamó la atención de unas de las abejas que pasaba por allí en busca de polen, pero al escuchar al joven duque inmerso en su profundo dolor decide ir con las demás abejas para que la ayuden a revivir el jardín y así animar al duque. Las demás abejas al ver el estado en el que se encontraba el duque, aceptan y junto con ellas viene la Primavera, que con su trompeta dorada hizo salir volando a el Invierno, la Nieve, la Escarcha y al Gran Viento.

Así entonces las abejas trabajaron sin descansar hasta caer moribundas al suelo. - El rosal.- Decía una de las abejas ya débil.- Nos falta el rosal.- Pero fue inútil cayeron todas muertas. La primavera se entristeció al ver aquella escena tan noble y bajo sus cuerpo sin vida creció un nuevo y mucho mas hermoso rosal.

Cuando el duque entró al jardín vio los cuerpo de las pequeñas abejas sin vida adornadas por el jardín y exclamó.- Pobres criaturas. ¿Por qué habéis dejado éste mundo por la reconstrucción de mi jardín?.- Entonces, la gran primavera se muestra ante él y le dice.- Este es un regalo para ti, así que no esté triste que para los seres buenos siempre habrá un lugar en el reino de los cielos.- Así, tocando su dorada trompeta, la Primavera elevó los cuerpo de las abejitas por encima de las nubes, hasta que el joven duque las perdió de vista. Con mucha alegría y felicidad el duque se despidió de ellos prometiendo cuidar del jardín hasta el fin de sus días.



Escrito por: Raúl Cerón Mesa
Edición y Correcciones: Lina M. Galvis

miércoles, 14 de mayo de 2014

Las Telenovelas están “Cogiendo a Bala” al País


Escrito por: Lina Galvis

En la actualidad se calcula que más del 95% de los hogares posee al menos un televisor en su hogar y más del 70% de los Colombianos acostumbre ver al menos una hora diaria de programación.

     Últimamente las novelas colombianas están siendo compradas por otros países, actualmente la novela El Patrón del Mal está tomando gran éxito en Estados Unidos. La verdad es que las novelas colombianas siempre tratan las mismas temáticas trilladas en donde resaltan el lado negativo del país (el narcotráfico, los carteles, las mafias, el sicariato, la prostitución, etc.). La televisión colombiana está creando la nueva meca del degenero.

El uso de estas violentas temáticas hace que nosotros como pueblo colombiano temamos a todo lo que sucede a nuestro alrededor, lo que nos crea un continuo miedo a salir, lo más triste, es que a la larga termina siendo un miedo completamente justificado. Está también el caso de los televidentes más jóvenes, que se sienten alentados a seguir estos malos pasos, ya que fue con esta clase de telenovelas que se criaron. Lo que antes era un inocente juego, lentamente se estaba convirtiendo otro antisocial.

Lo peor es que esto no es solo un problema que afecta a los ciudadanos inmediatos. Cuando estas telenovelas llegan a tomar algún posicionamiento internacional, las personas en otros países las ven y esa es la imagen que se crean de Colombia, lo que conlleva a la discriminación hacia los colombianos, o bien, a toda la comunidad hispana. Afectando mayormente el sector del turismo, causando un gran impacto económico no sólo en Colombia sino en muchos otros países.

Puede que el país no esté en sus mejores momentos, ni sea el más seguro del mundo, eso nadie lo niega, pero no hay necesidad de exponer dichos problemas al mundo, y menos en el área del entretenimiento, esto le da a los extranjeros ideas equivocadas sobre el país y sus habitantes. Se convencen a sí mismos de que todos vivimos de esa manera y, peor aún, que nos agrada. El país tiene muchas cosas buenas y positivas que ofrecer, bien podrían mostrarlas en televisión.

He tenido el pesar de ser testigo de la discriminación hacia los hispanos en un país tan “igualitario” como lo es Estados Unidos. Incluso mi primo de catorce años, quien nació y se crio allá, cuando llego a Colombia por primera vez esperaba encontrarse con lo mismo que veía en las telenovelas o en sus videojuegos, donde el traidor siempre era el hispano. Afortunadamente se llevó la mejor de las impresiones de Colombia y la comentó con alegría a sus compañeros.

Pero ¿Por qué seguimos con lo mismo? La Comisión Nacional de Televisión (CNTV) realizó una encuesta, en esta se obtuvieron varias conclusiones. Si bien algunas de las conclusiones eran obvias, como que los canales RCN y Caracol son reyes de la audiencia y que, para muchos colombianos, las telenovelas sobran en la pantalla, algunos resultados fueron impactantes: como que ocho de cada diez colombianos se pega a la pantalla al menos tres veces por semana y 7 de cada 10 ve televisión a diario. Este consumo, de acuerdo con los resultados, comprueba que entre semana, el 80 por ciento de los mayores de 12 años ve televisión en la franja de la noche (de 6 a 10 p.m.) y le dedica promedio de 2 horas y media diarias a la televisión en ese horario (si se toman en cuenta todos los horarios, el promedio sube a 4,2 horas diarias).

Con resultados como estos, es posible afirmar que los productores y libretistas actuales solo están interesados en lucrarse, y no en la formación de una sociedad con valores, excusándose con la falsedad de que no pueden hacer nada al respecto, sin darse cuenta de que la solución está prácticamente en sus manos. "Ser libretista es ahora un buen negocio en Colombia que, con Brasil y México, son los países que más telenovelas producen en Latinoamérica", resume un miembro del equipo de RCN.


Si usted es uno de los que apoyan estas novelas o afirma que son “buenas” o “educativas”, lo invito a que reflexiones sobre las consecuencias que esto trae tanto al interior como al exterior del país, donde los principales afectados seremos nosotros, el pueblo colombiano, de que usted también hace parte. Le propongo que como futuro productor de material televisivo, piense si en verdad ama su país y si estaría dispuesto a arriesgarlo todo para intentar formar una generación educada y con valores.

martes, 13 de mayo de 2014

Justificación del Espacio

¿Quien soy yo? Mi nombre es Lina Marcela Galvis Torres, tengo 17 años, terminé mi preparatoria en el colegio Gimnasio los Farallones, actualmente realizo mis estudios universitarios en la Universidad Autónoma de Occidente en el programa de Diseño de la Comunicación Gráfica, actualmente curso el primer semestre. Soy un chica MUY tímida, que gusta de las cosas simples de la vida, de esas que no tienen precio. Me considero una persona tierna y sin estereotipos.

En este blog las personas podrán encontrar todos los trabajos y escritos que realice dentro o fuera del ámbito académico. Entre los primeros estará mi autobiografía, la reseña de mi libro favorito y otros trabajos que he realizado a lo largo de este primer semestre.

Entre los comentarios que me gustaría encontrar en mi blo, se encuentran aquellos que critiquen (con respeto) mis textos, para así poder mejorar cada día mi escritura y redacción. Sé que encontraré comentarios de todo tipo, entre ellos algunos ofensivos, pero tratre de tomarlos de la mejor manera y pensar en ellos como una forma de asimilar que no siempre se puede tener a todos felices. Esperaría también comentarios que elogien mis textos (cuando en algún momento estos lleguen a ser muy buenos).